El restaurador italiano Graciano Panzieri inició, por encargo del Ayuntamiento de Segovia, la consolidación de la talla que corona la hornacina del Acueducto — una imagen popularmente conocida como la Virgen del Acueducto. El proceso de restauración se prolongó durante meses y culminó con la colocación de una réplica en la hornacina y el traslado de la pieza original al interior de la Real Casa de Moneda para su conservación.
Una imagen singular
La talla que hoy conocemos como Virgen del Acueducto no siempre ha estado allí. La tradición cuenta que sustituyó a una figura pagana — una divinidad romana — en época medieval, cuando la ciudad decidió «cristianizar» el emblema del Acueducto. El origen exacto de la actual imagen es objeto de estudio: los análisis apuntan a una talla policromada del siglo XVIII, con retoques del XIX que oscurecieron parcialmente su factura original.
El proyecto de restauración
El deterioro provocado por décadas de exposición a la contaminación atmosférica, la humedad y las variaciones térmicas hicieron urgente una intervención. El proyecto se planteó en varias fases: consolidación del soporte, limpieza mecánica y química de las capas de suciedad, retirada de los repintes tardíos y estabilización cromática con criterios reversibles.
La obra fue objeto de particular impacto mediático — se organizaron incluso jornadas de puertas abiertas al taller para que la ciudadanía pudiera ver de cerca el proceso. La operación evidenció el estado real de la escultura, muy alejado del que percibía el visitante desde el suelo, a decenas de metros de altura.
La réplica y el original
Una vez restaurada, se tomó la decisión de no devolver la pieza original a su ubicación original en la hornacina. La razón era clara: exponerla de nuevo a las condiciones que habían causado su deterioro habría anulado el trabajo. Se encargó, a partir de escaneos tridimensionales y fotogrametría, una réplica fiel, que ocupa hoy la hornacina. La imagen original se conserva ahora en el interior de la Real Casa de Moneda, integrada en una sala museística específica que explica el proceso técnico de la intervención y el contexto histórico de la pieza.
Legado profesional de Graciano Panzieri
Panzieri fue una figura reconocida en el ámbito de la conservación patrimonial de Segovia y participó en numerosas intervenciones en la ciudad. Su trabajo sobre la Virgen del Acueducto es uno de los proyectos más conocidos y ejemplifica la sensibilidad con la que se aborda hoy la restauración: mínima intervención, máxima reversibilidad y compromiso con la conservación a largo plazo.
Cómo ver la pieza restaurada
La talla original se expone en una sala específica dentro de la Real Casa de Moneda de Segovia, con paneles interpretativos sobre el proceso técnico. Para planificar tu visita, consulta la página de horarios y tarifas o la web oficial de Turismo de Segovia.
Combinar la visita al museo con un paseo hasta el Acueducto permite comparar la réplica en la hornacina con la información expuesta sobre el proceso de restauración. Es una experiencia especialmente enriquecedora para quienes se interesan por el patrimonio y la conservación.