Aunque el Real Ingenio de Felipe II es el nombre que asociamos con la ceca segoviana, la historia monetaria de la ciudad empieza mucho antes. Segovia acuñó moneda al menos desde época medieval, en un taller conocido como la Casa Vieja, que funcionó a martillo — la técnica tradicional — durante siglos antes de que el rey ordenara construir la nueva fábrica mecanizada junto al Eresma.
Antes del ingenio
La Casa Vieja de Moneda se ubicaba dentro del casco amurallado, en las inmediaciones del actual barrio de las Canonjías. Allí se acuñaba a martillo — un obrero situaba el disco de metal sobre un cuño fijo, otro colocaba el cuño superior encima y un tercero golpeaba con maza — con la técnica y las limitaciones propias del oficio artesanal. Cada moneda era ligeramente distinta a la siguiente, con desplazamientos del troquel y pesos que oscilaban.
La primera pieza documentada
La primera pieza acuñada en Segovia de la que existe documentación fiable pertenece al reinado de Alfonso VIII (segunda mitad del siglo XII). Se trata de un maravedí de oro con leyenda árabe — habitual en las emisiones cristianas del momento — que llevaba en el reverso la marca S de la ceca segoviana. La producción se mantuvo, con altibajos, durante toda la Edad Media, especializándose en moneda de plata y vellón.
El salto al Real Ingenio
Con la llegada de Felipe II y el nuevo ingenio hidráulico en 1583, la producción segoviana dio un salto tecnológico sin precedentes. Los reales de a ocho, escudos y monedas de vellón que salieron del nuevo edificio llevaron a partir de entonces la marca del Acueducto como identificación de ceca. La Casa Vieja siguió operando algunos años más, en paralelo, pero acabó desapareciendo cuando el ingenio consolidó su capacidad productiva.
Dónde ver piezas hoy
Algunas piezas medievales segovianas se conservan en el Museo Arqueológico Nacional y en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre — Real Casa de la Moneda de Madrid. En la propia exposición permanente de la Casa de Moneda de Segovia se expone una selección representativa que permite comparar las técnicas de martillo y las de ingenio.
